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Cuidados de la piel del pecho y el escote

Cuida la piel del pecho



No existen recetas mágicas para mantener el pecho firme y bien contorneado pero se puede fortalecer su tejido conjuntivo y mejorar el aspecto de la piel mediante ciertas atenciones sencillas y regulares.


El pecho es un símbolo de belleza y atractivo femenino. Durante la pubertad el desarrollo de las mamas es uno de los cambios que marca el tránsito a la madurez y cuando nos hacemos madres, alimentan a nuestros hijos. Son también fuente de angustia, por el miedo que el cáncer de mama despierta. Por todo ello, acostumbrarse a dedicar ciertas atenciones a los pechos, tanto a las mamas como al escote, contribuye a mantenerlos sanos.


Los pechos de una mujer están compuestos mayoritariamente por glándulas, conductos lácteos, músculo y grasa. Al tacto, resultan reconocibles las glándulas, que son firmes y nodulares, y la grasa, habitualmente blanda. El músculo pectoral queda situado por detrás. Las mamas de una mujer joven suelen tener más tejido glandular y menos grasa, lo que les da una apariencia más firme, mientras que en las mujeres mayores, sobre todo tras la menopausia, el porcentaje de grasa aumenta.


Evitar las estrías


Precisamente por estar compuestos en gran medida por grasa, es normal que el tamaño de los pechos fluctúe al subir o bajar de peso. Muchas mujeres incluso notan cómo aumentan de volumen antes de la menstruación, lo se debe a la retención de líquidos. Con cada aumento de peso se estira la piel. Cuando la distensión es fuerte, por ejemplo durante el embarazo en vientre, muslos, nalgas y pecho, las fibras no suficientemente elásticas se rompen y surgen las estrías.


Estas estrías son “grietas” del tejido cutáneo: líneas irregulares inicialmente azuladas que quedan asentadas en la piel como una especie de cicatrices subcutáneas. La mejor forma de evitarlas es mantener el cuerpo y la piel bien hidratados y evitar oscilaciones de peso súbitas.


Si se detecta la aparición de una estría lo mejor es nutrir la zona con vitamina E y aumentar el consumo de grasas vegetales. Si las estrías estan ya asentadas, porque se desarrollaron a una edad temprana o tras varios embarazos, se pueden utilizar aceites regeneradores de la piel, como el de palmarrosa o el de rosa mosquera (rico en omega-3 y 6). Para evitar la aparición de estrías durante el embarazo hay que mantener una dieta equilibrada que incluya aceites grasos esenciales y aumentar de peso de manera saludable. Se puede también masajear los pechos con aceite de almendras mañana y noche. Después del parto, se aplica el producto el menos una vez al día, haciéndolo penetrar con movimientos circulares desde el frente hacia los costados, evitando el pezón.


Pechos firmes, piel suave


Aunque con la edad los pechos van perdiendo tono, es posible mantenerlos bonitos. Es primordial llevar una dieta equilibrada y un peso saludable, además de practicar ejercicios que aumenten el tono muscular y den tono a la piel, como nadar o hacer pesas.


Usar un sujetador deportivo para hacer ejercicio es importante para no forzar los pechos con cada zancada, al igual que utilizar habitualmente un sujetador de la talla adecuada. Si molesta o deja marcas en los hombros, bajo el pecho o en la espalda, no se está usando la talla que corresponde.


No conviene utilizar exfoliantes agresivos en los pechos, sobre todo en la zona de las areolas. Tampoco se aconsejan los guantes de crin, aunque se puede elaborar un exfoliante suave con copos de avena y arcilla, para utilizar en la ducha de vez en cuando. Sí conviene aplicarse lociones o aceites hidratantes con un suave masaje, lo que permite, además, conocer su anatomía y notar cambios (imprescindible para la detección precoz del cáncer de mama). En los meses de calor, el escote se puede proteger a diario con una crema solar.


Aceites esenciales tonificantes


El aromaterapeuta Dominique Baudoux propone las siguientes fórmulas:


Para tonificar o reafirmar los senos: aceite esencial de palmarrosa, palo de rosa y menta japonesa (2 ml de cada), de mirto o arayán (1ml), de rosa de Damasco (0,2 ml) y aceite de argán (hasta completar 30 ml). Se aplica de 6 a 8 gotas en los senos.


El aceite de palmarrosa no se recomienda durante el embarazo porque la molécula geraniol posee una acción tónica en la musculatura uterina.


Para evitar estrías en el embarazo. Se aplica dos veces al día en las zonas sensibles: esencia de mandarina (0,5 ml), aceite esencial de palo de rosa (0,3 ml), de jara (0,2 ml), de rosa mosqueta (20 ml), de argán (30 ml) y de jojoba (50 ml).


Vía | tuestetica.com

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